Saucha: el Concepto de Pureza en el Yoga

Claim your FREE copy of “10 ways to overcome jealousy”:

  • This field is for validation purposes and should be left unchanged.
Sign up now!

Saucha: el Concepto de Pureza en el Yoga

Saucha, o Pureza, es uno de los pilares de la concepción clásica del Yoga, una importante regla interior que nos ayuda inmensamente en nuestro desarrollo. Sin embargo, se requiere un poco de esfuerzo y de investigación para entender de que trata realmente este concepto, más allá de interpretaciones superficiales. Acompáñame en un viaje de exploración de esta idea fascinante, e intentemos descubrir cuál es el significado real de la pureza en nuestras vidas y en nuestra práctica diaria.

Qué es Saucha ?

Desde un punto de vista tradicional, Saucha es el primero de los Niyamas, las “observancias personales” que constituyen el segundo paso en la definición dada por Patañjali de las ocho ramas del Yoga. Los Niyamas tienen a que ver principalmente con la relación entre el practicante de Yoga y su propio organismos y energías. Pueden considerarse como reglas íntimas de comportamiento hacia nosotros mismos, un sistema de directrices internas que pueden ayudarnos a evolver y desarrollarnos. Saucha, en particular, se traduce usualmente como “Pureza” o “Limpieza”; sin embargo, al igual que pasa con otros importantes conceptos de la filosofía tradicional del Yoga, la traducción al Español no consigue transmitir la amplia gama de significados profundos del término original Sánscrito.

La pureza del cuerpo es tan solo el primer paso

En una primera aproximación, podríamos asociar Saucha con la limpieza o pureza del cuerpo. Como es consabido, la ciencia del Yoga contiene un sistema completo de Kriya-s (técnicas de purificación), desde las sencillas prácticas de higiene bucal hasta las técnicas más “acrobáticas” para la purificación de los órganos internos. En Tantra Yoga, el cuerpo es considerado como un regalo precioso,  una manifestación elevada de la energía multiforme de Shakti, y por lo tanto se merece ser bien cuidado y utilizado con consciencia. Pero siendo una ciencia holística, el Tantra Yoga no se limita al estudio del cuerpo; la mente, las emociones y el espíritu son igualmente importantes para el practicante. Por esta razón, Saucha se refiere también a la pureza de la mente y de las intenciones, y por último a la pureza espiritual.

Para la mayoría de nosotros, la limpieza física es relativamente fácil de definir, y por lo general tenemos una sensación intuitiva de cuan “puros” estamos a nivel físico. Si pasamos al nivel mental o emocional, sin embargo, es mucho más difícil definir pureza y limpieza sin caer en estrictos moralismos; en casos extremos, estos dos conceptos pueden incluso ser utilizados para justificar comportamientos muy cuestionables. Hay muchos ejemplos nefastos en los que personas que eran “diferentes”, por origen étnico, estatus social, orientación sexual u otros factores, han sido despreciados y maltratados con el pretexto de ser físicamente o moralmente “impuros”. Por otro lado, la obesión con la pureza si enfocada hacia uno mismo puede generar un perfeccionismo malsano, un rígido autocontrol, o miedos de ser contaminado por el mundo externo. Si bien el Yoga obviamente no tiene nada a que ver con este tipo de actitudes, creo que  es importante analizar el concepto de Saucha más en profundidad, para no caer en la trampa del juzgar y criticar a los demás o a nosotros mismos.

La pureza de lavar los platos

Quizás la mejor manera de aclarar qué significa realmente pureza, es empezando por un ejemplo muy mundano. Imaginémonos lavando los platos: obviamente estamos “limpiando” y en algún caso, incluso purificando estos importantes utensilios que nos permiten comer cada día. Pero si miramos un poco más de cerca, qué es lo que hacemos realmente al eliminar los restos de comida en nuestros platos y vasos que pronto quedarán inmaculados ? La función del jabón, del agua y de nuestros movimientos, es simplemente de separar diferentes substancias según un objetivo que tenemos en mente, más o menos conscientemente. No hay nada intrínsecamente “malo” en los residuos de comida que se quedan pegados a nuestras vajillas, incluso si están viejos y podridos. De hecho, esos mismos residuos son muy útiles si los colocamos en otro sitio, como por ejemplo una caja de abono. Pero esos pedacitos de comida y manchas de grasa chocan con nuestra intención de usar unos platos limpios al día siguiente; al final, si no hacemos nada al respecto, podrían podrirse y obstaculizar el funcionamiento de nuestra valiosa herramienta física, el cuerpo. Resulta claro, pues, que limpiar en realidad significa separar unas cosas de otras, y meterlas en lugares diferentes para conseguir algún objetivo nuestro (por ejemplo, comer buena comida y estar en salud). Desde este punto de vista, limpiar y ordenar son, en el fondo, la misma actividad.

Creo que esta definición de pureza funciona bien incluso cuando nos movemos del plano físico al energético, emocional y mental. Por ejemplo, “pureza de intención” significa que la persona en cuestión hace lo que hace, por una sola razón – sin motivos ocultos. De la misma manera, un “amor puro” es ese amor que no está mezclado con la codicia, los celos u otros sentimientos negativos – exactamente como un metal puro se define por la ausencia de otros elementos en su composición. Cuando practicamos la meditación, uno de los métodos más poderosos de purificación y limpieza de la mente, aprendemos a separar el amorfo flujo de consciencia en pensamientos individuales. En estadios más avanzados, podemos aprender a aislar un pensamiento deshaciéndonos de todos los otros, como si limpiáramos un vaso de cristal quitando todo lo que esté pegado o contenido en él. Otra vez, la práctica de la purificación consiste en separar diferentes emociones, o pensamientos, en función de un objetivo – por ejemplo, ser capaces de enfocar nuestra mente según nuestra voluntad.

Una definición de Saucha en términos de energía

Por todas estas razones, me gusta definir Saucha como el proceso de mantener separadas energías diferentes para conseguir una evolución. Desde esta perspectiva, nada es “sucio” o “limpio” en sí mismo – nosotros mismos decidimos cuáles energías necesitamos en cada situación. Por ello, la práctica de Saucha requiere que sepamos muy bien cuál es nuestro objetivo en este  that we know very well what is our objective in this particular momento vital. Sólo con este entendimiento podemos proceder a limpiar nuestro espacio físico, emocional o mental de manera efectiva – ya que las cosas, los sentimientos y los pensamientos sólo son puros o impuros en relación a nuestra intención. En el contexto del Tantra Yoga, el objetivo más alto que un ser humano pueda perseguir es la evolución espiritual – suya propia, y de todos los seres conscientes, según las posibilidades de cada uno. Así pues, cuando nos acercamos a Saucha desde el punto de vista del Yoga, tenemos que asegurarnos de estar alineados con el propósito de promover la conexión, la armonía y la paz dentro de nosotros mismos y entre todas las personas con las que entramos en contacto. Una vez que la intención es clara, la pureza consiste en la práctica diaria de seleccionar conscientemente esos objetos, sentimientos, pensamientos y energías que nos ayuden en este camino, mientras nos deshacemos con gracia de los otros.

Recommended Posts

Leave a Comment